27.1.11



el orden de las cosas es perfecto
si detengo la mirada
o la acompaso con el tiempo de resolver el instante,
percibir el viento,
el calor de oxidaciones violentas,
sin arder
profesando la misma materia
que compone mi cuerpo
(des)naturalizado.

20.1.11


un lugar inaccesible, un costado,
que nunca antes había dolido con su presencia,
eran dos aletas, donde instalarse era un despropósito
cuando quería permanecer meciéndome
(antes de caerme y golpearme el labio)

11.1.11

soneto cero (muy antiguo)


Víscera indolente aguardaba feble
corazón sin poder ver la mañana
urgente en que sentir la liviana
finitud exultante de lo endeble


Mordidas en la calcárea corteza
promesas aturdidas de espanto
nada valen, siniestro encanto,
ante este amor sesgante de maleza


recobrador de lenguas intrépidas
de recuerdos sin cenizas gélidas,
al fin cuerpos de deseos aparecidos


Esta vez el gris enrojece de vernos
vapulear, entibiar fríos inviernos.
Mudar miedos prófugos en estallidos.

combustión lenta


Despojada de piel urbana, impávida por la luz, expresión de la naturaleza salvaje que antecedió a estos sonidos coherentes.
La carga calcinada, .ahumada por eso que despidió el incendio de los vestigios
Cuánto se perdió desde entonces, cuánto ha sobrevivido
mucho, muy poco,
no-sé-pero-alcanza. 
Realmente tengo algo para decir? 
Está bien, está bien, lo que está pasando está bien. 
Me gusta, sí, me lo quedo, no hay problema.
Hermoso, fue un paseo maravilloso, la pasamos de lo más agradable, la cena estuvo exquisita, la gente sumamente cordial.
(no se me ocurre nada dramático en este nuevo estado frugal, liviano, abstemio… o sí, la ironía es uno de los signos de la distancia) 
Pensar que estaré aquí el tiempo que resta me arresta,
mañana me arresta
comer me concentra
rico  tomate  disculpas
Algunos cuidados personales,
puntos cruciales de desintoxicación cotidiana
San gusto te adoro.