Realmente tengo algo para decir?
Está bien, está bien, lo que está pasando está bien.
Me gusta, sí, me lo quedo, no hay problema.
Hermoso, fue un paseo maravilloso, la pasamos de lo más agradable, la cena estuvo exquisita, la gente sumamente cordial.
(no se me ocurre nada dramático en este nuevo estado frugal, liviano, abstemio… o sí, la ironía es uno de los signos de la distancia)